viernes, 19 de junio de 2015

He dejado de sentir

He dejado de sentir
el viento.

El frío no cala
mis pies desnudos,
el añil no llega al hueso
sigue intacto el tuétano
el músculo sigue recio,
sigue la vista vacía,
sin rumbo mi pensamiento.

No siento la tierra
que piso,
no siento la arena,
no siento la roca,
no palpo el cemento,
no sé si la herida sangra
ya no siento
ni el rojo de ese
dolor
(ese cálido dolor, ese rojo intenso)
ni el aire golpear la cara
ni el azufre del infierno.

He dejado de sentir,
no,
ya no siento.

No siento la brisa
ni el desconcierto,
ni siento rabia
ni olor a heno,
ni el sol en la espalda
ni siquiera
miedo.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Se descomponen en mi cabeza,

Las palabras
Impidiéndome pensar.
Las noto fluir
Entremezcladas con mi
Sangre,
En un bombeo constante
Recorren el alma
Conformando formas borrosas
De sentir,
Eterno círculo que
Ciega la razón y
Guía una desgarradora locura
Desesperadamente visceral
De mis entrañas
Al mundo.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Los ojos abro lentamente,

Una cálida claridad me muestra el mundo,
Me ofrece a él,
Desnudo…
Miro en mis manos los restos de placenta aún frescos
Entre mis dedos,
 una sonrisa y un suspiro
y aunque me da miedo morirme
En el pasado
Sé que estoy preparado para empezar
A correr.

martes, 12 de abril de 2011

Océano de tardes olvidadas

Siéntate a escuchar el fluir de las aguas:
¿sabes que te dicen?
Te están regalando la sabiduría eterna,
te otorgan el poder del universo,
te ceden el porvenir de tu vida.

 Levántate a admirar comó se desangra el sol:
¿imaginas que representa?
Te dice que todo tiene un principio y un fín,
te comenta lo maravilloso de las cosas, de las personas,
te confiesa que tras cada hundido, sigue habiendo un horizonte.

 Comienza a respirar del aire que te envuelve:
¿adivinas en qué te afecta?
Llena tus pupilas con los colores de las estaciones,
deleita tus oidos como suave música de fondo,
trae a tus labios besos soñados.

 Cierra los ojos, déjate llevar y siente:
siente que tienes la fuerza de sobreponerte a todo,
pues eres constante, como el océano;
siente que nunca se agota la esperanza 
pues es eterna, como el atardecer;
siente y disfruta el florecer del amor en tu pecho,
pues es vapóreo, como una brisa...

domingo, 10 de abril de 2011

Yo no elegí

Yo no elegí,
No elegí,
Llorar las noches amargas,
Siempre cargadas de lluvia
De amarga lluvia salada
Vacias de compañía
Y de amor, sacrificadas...
No elegí la tristeza
De enmudecer la palabra,
acallar el corazón,
Amordazar el alma
Asesinar un suspiro
Desviar una mirada
Amargar con hiel mi boca
Evitando ser besada

No elegí la agonia
De deshojar un latido
Ahogar la vida con mi propia sangre,
Con un gemido,
Ahogar la vida con presencia de nadie,
Con el vacio.

No elegí escuchar
Y me volví sordo
Sordo al mundo y al sentimiento
Sordo ante un alma callada que llora de desconsuelo

No elegí ver
Y me volví ciego
Ciego al mundo y al sentimiento
Ciego ante un corazón que llora
Que se desangra en silencio

No elegí, pero lloro;
No elegí, pero siento;
No elegí, pero callo;
No elegi...

lunes, 24 de enero de 2011

Luz de luna

Hoy quise alcanzarte,
triste Luna
y desesperado hacia tí alcé mis brazos
sentí tu frío, tu soledad
por un instante,
tu magia
hasta verte caer y
desplomarte
hundida por el peso
de una lágrima.

Traté de formar tu esencia
uniendo afilados cristales
Luna rota,
Luna llena;
sintiéndolos clavarse en
mi carne
Luna maldita,
Luna muerta;
diluyéndote en mi sangre,
envenenándome el cuerpo,
formándose eterno enlace
sueño muerto,
triste vida,
sufrimiento.

sábado, 22 de enero de 2011

Quebraste el miedo

Quebraste el miedo
al dolor
en el instante que
robaste mi mirada,
te bastó con expandirte
al infinito
traspasando la barrera
autoimplantada en la
consciencia,
ingenuo de la ternura
de tus alas de cera
que una vez te ahogaron
con su propia luz
emerges en mi vida
como la parte incipiente
de un iceberg
que guarda
en regazo de hielo
los misterios de tu alma
ardiente.
Abandonaste la razón
amparándote
en el desconcierto de la esperanza
de una puerta abierta
al sentimiento,
tierna flor que muestra su
debilidad al frío de la noche
cediendo la fragancia de tus
entrañas a la oscuridad
de una luna
que no te acepta.
Temblando bajo la calidez
que se encierra en un suspiro
pasajero
que colma el alma
de deseo
te desnudas
en silencio
a lo incierto de un futuro
que inserta hilos de
plata
en tus sudorosas manos,
títere
de
tus
propias
inquitudes
tiemblas movido por amor y
sangre.

Quebraste el miedo,
robaste mi mirada
te bastó con expandirte
al infinito
para sentir tus manos
en la soledad de mi pecho.